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Cuidados y Salud 19 de octubre de 2026 10 min de lectura

Cuidados del British Shorthair: cepillado, baño, ojos, uñas y arenero

Cuidados del British Shorthair: cepillado, baño, ojos, uñas y arenero

Los cuidados del British Shorthair son sencillos, y es una de las razones por las que tantas familias lo eligen. No necesita peluquería ni baños frecuentes, y se adapta bien a un piso. Pero sí tiene sus puntos concretos: un pelo muy denso que muda dos veces al año, unos ojos grandes que conviene limpiar y una tendencia a engordar si se le deja. Aquí tienes la rutina completa, del cepillado al arenero, tal y como se la explicamos a cada familia que se lleva un gatito de MiauKolor.

En resumen: el British Shorthair se cepilla una vez por semana (a diario en la muda), se limpian los ojos casi todos los días con una gasa y agua mineral, se le cortan las uñas cada 2 o 3 semanas y no se baña salvo que sea necesario. El arenero se limpia a diario y la visita al veterinario es, como mínimo, anual. El British Longhair necesita lo mismo más un cepillado de 2 a 3 veces por semana.

Guía elaborada por el equipo de MiauKolor junto a Macarena Fajardo, criadora de British Shorthair y British Longhair con más de diez años de experiencia. La rutina de los ojos es la que nos recomienda nuestro oftalmólogo veterinario.

La rutina, de un vistazo

Cuidado British Shorthair British Longhair
Cepillado 1 vez por semana; a diario en la muda 2-3 veces por semana; a diario en la muda
Ojos Casi a diario Casi a diario
Baño Solo si es necesario De vez en cuando
Uñas Cada 2-3 semanas Cada 2-3 semanas
Orejas Revisión semanal Revisión semanal
Dientes 2-3 veces por semana 2-3 veces por semana
Arenero Retirar a diario; cambio completo semanal Igual, y revisar el pelo de la zona trasera
Veterinario Revisión anual Revisión anual

Cepillado: el pelo más denso de todas las razas

El British tiene un manto corto pero muy tupido, con mucho subpelo. Al tacto parece un peluche, y precisamente por eso suelta más pelo del que la gente espera, sobre todo en primavera y en otoño, que es cuando muda.

  • Fuera de la muda: un cepillado a la semana con un cepillo de goma o de púas suaves es suficiente.
  • En la muda: unos minutos al día con un rastrillo o un cepillo para subpelo. Retiras el pelo muerto antes de que acabe en el sofá o en su estómago, en forma de bola de pelo.
  • Siempre a favor del pelo y con suavidad: la piel del British es fina debajo de tanto pelo.

Si lo acostumbras de pequeño, el cepillado se convierte en un rato de mimos que el gato espera. En el British Longhair conviene además repasar las zonas donde se forman nudos: detrás de las orejas, las axilas y los «pantalones» de las patas traseras.

Ojos: el cuidado que más se olvida

Al contrario de lo que se suele pensar, en un British es más importante la higiene de los ojos que la del pelo. Sus ojos son grandes y redondos, y es normal que se acumule algo de legaña en el lagrimal. La rutina que seguimos en el criadero, por recomendación de nuestro oftalmólogo veterinario:

  1. Humedece una gasa con agua mineral.
  2. Limpia el ojo desde el lagrimal hacia fuera, con una gasa distinta para cada ojo.
  3. Seca con suavidad con una servilleta de papel.
  4. Aplica una gota de lágrima artificial, de las que venden en la farmacia.

Hecho casi a diario, los ojos se mantienen limpios y se previenen las infecciones. Si ves el ojo rojo, lagrimeo abundante, secreción amarilla o verde, o que lo mantiene entrecerrado, llévalo al veterinario.

El baño: menos de lo que crees

El British Shorthair no necesita baños salvo que se haya ensuciado de verdad o lo indique el veterinario. Su pelo se mantiene limpio solo, y bañarlo a menudo le quita la grasa natural que lo protege.

El British Longhair, en cambio, sí agradece un baño de vez en cuando, sobre todo si el pelo se engrasa o se apelmaza. Si lo bañas:

  • Usa un champú específico para gatos de buena calidad, nunca uno de personas.
  • Agua tibia y aclarado a fondo, varias veces: los restos de champú irritan la piel.
  • Sécalo por completo con secador, a temperatura templada. Con un pelo tan denso, si queda húmedo por dentro puede coger frío o salirle hongos.

Uñas, orejas y dientes

Uñas

Un buen rascador (mejor dos: uno vertical y otro horizontal) mantiene las uñas a raya y protege tus muebles. Aun así, conviene cortar la punta cada 2 o 3 semanas con un cortaúñas para gatos, solo la parte blanca y sin llegar a la zona rosada, que tiene vasos sanguíneos.

Orejas

Revísalas una vez por semana. Si ves cera acumulada, límpiala con una gasa y un limpiador ótico veterinario, solo en la parte visible. Nunca uses bastoncillos dentro del conducto. Mal olor, cera oscura o que se rasque mucho son motivo de visita al veterinario.

Dientes

El sarro es uno de los problemas más frecuentes en gatos adultos. Lo ideal es cepillarle los dientes 2 o 3 veces por semana con pasta para gatos; si no se deja, hay snacks dentales y aditivos para el agua que ayudan. A partir de los 7 u 8 años, que el veterinario le revise la boca en cada visita.

El arenero: limpio, tranquilo y en su sitio

El British es un gato muy limpio y bastante maniático con su arenero. Si no le gusta, buscará otro sitio. Para que no pase:

  • Un arenero por gato, más uno. Con dos gatos, tres areneros.
  • Tamaño generoso: es un gato grande y necesita poder girarse dentro.
  • Arena aglomerante sin perfume, que le resulta más cómoda y permite retirar solo lo sucio.
  • Retira los excrementos a diario y cambia toda la arena una vez por semana, lavando la bandeja con agua y jabón neutro (la lejía y los olores fuertes le echan para atrás).
  • En un sitio tranquilo, lejos de su comida y su agua, y donde no le molesten.

Si un gato que siempre usaba el arenero deja de hacerlo, no es una venganza: puede ser estrés o un problema urinario. Consúltalo con el veterinario.

Alimentación, peso y ejercicio

La alimentación merece su propia guía y la tienes en alimentación del British Shorthair, con tablas de tomas y cantidades por edad. Aquí basta con lo esencial: el British tiende a engordar, así que pesa su ración, ofrécele una toma de comida húmeda para que beba más y juega con él a diario.

No es un gato hiperactivo, pero necesita moverse. Diez o quince minutos de juego al día con una caña o una pelota, un rascador alto al que subir y una ventana para mirar la calle le mantienen en forma y de buen humor. Es la mejor manera de que su carácter tranquilo no se convierta en sedentarismo.

Salud: vacunas, revisiones y las pruebas de la raza

Todos nuestros gatitos se entregan con su cartilla sanitaria al día, pedigrí y pruebas genéticas. A partir de ahí, en casa:

  • Vacunas: completar la pauta de gatito y después los recuerdos que indique tu veterinario.
  • Desparasitación interna y externa de forma periódica, aunque no salga de casa.
  • Revisión anual completa, que a partir de los 8-10 años conviene hacer cada seis meses.
  • Corazón y riñón: las dos enfermedades que más se vigilan en la raza son la miocardiopatía hipertrófica (HCM) y la poliquistosis renal (PKD). Pregunta siempre al criadero por las pruebas de los padres, y comenta con tu veterinario cada cuánto hacer una ecografía de control.

Con estos cuidados, un British Shorthair vive habitualmente entre 12 y 17 años.

Preguntas frecuentes sobre los cuidados del British Shorthair

¿Cada cuánto hay que cepillar a un British Shorthair?

Una vez por semana durante la mayor parte del año, y a diario durante la muda de primavera y otoño. El British Longhair necesita de 2 a 3 cepillados por semana.

¿Hay que bañar a un British Shorthair?

No, salvo que se haya ensuciado o lo indique el veterinario. Su pelo se mantiene limpio solo. Al British Longhair sí le viene bien un baño de vez en cuando, con champú para gatos y secándolo por completo.

¿Cómo se limpian los ojos de un British?

Con una gasa humedecida en agua mineral, desde el lagrimal hacia fuera y una gasa para cada ojo. Después se seca con suavidad y se aplica una gota de lágrima artificial. Lo ideal es hacerlo casi a diario.

¿El British Shorthair suelta mucho pelo?

Suelta bastante, sobre todo en la muda de primavera y otoño, porque tiene mucho subpelo. Con un cepillado semanal, y diario en la muda, se controla casi por completo.

¿Cuántos años vive un British Shorthair?

Entre 12 y 17 años con una buena alimentación, ejercicio y revisiones veterinarias, incluidos los controles de corazón (HCM) y riñón (PKD).

Un gato fácil, con una rutina sencilla

Unos minutos a la semana de cepillado, la limpieza de ojos y un arenero bien cuidado: eso es casi todo lo que pide un British a cambio de quince años de compañía tranquila. Si quieres saber más sobre la raza, visita la página del British Shorthair, o consulta nuestros gatitos disponibles y escríbenos por WhatsApp: te contamos cómo cuidamos a cada gatito en el criadero y cómo seguir en casa.

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Cuidados del British Shorthair: cepillado, baño, ojos, uñas y arenero

La rutina completa para cuidar a un British Shorthair: cepillado, ojos, baño, uñas, orejas, dientes, arenero y revisiones.
Imagen de Macarena Fajardo

Macarena Fajardo

Fundadora · Especialista en felinos British

Los cuidados del British Shorthair son sencillos, y es una de las razones por las que tantas familias lo eligen. No necesita peluquería ni baños frecuentes, y se adapta bien a un piso. Pero sí tiene sus puntos concretos: un pelo muy denso que muda dos veces al año, unos ojos grandes que conviene limpiar y una tendencia a engordar si se le deja. Aquí tienes la rutina completa, del cepillado al arenero, tal y como se la explicamos a cada familia que se lleva un gatito de MiauKolor.

En resumen: el British Shorthair se cepilla una vez por semana (a diario en la muda), se limpian los ojos casi todos los días con una gasa y agua mineral, se le cortan las uñas cada 2 o 3 semanas y no se baña salvo que sea necesario. El arenero se limpia a diario y la visita al veterinario es, como mínimo, anual. El British Longhair necesita lo mismo más un cepillado de 2 a 3 veces por semana.

Guía elaborada por el equipo de MiauKolor junto a Macarena Fajardo, criadora de British Shorthair y British Longhair con más de diez años de experiencia. La rutina de los ojos es la que nos recomienda nuestro oftalmólogo veterinario.

La rutina, de un vistazo

Cuidado British Shorthair British Longhair
Cepillado 1 vez por semana; a diario en la muda 2-3 veces por semana; a diario en la muda
Ojos Casi a diario Casi a diario
Baño Solo si es necesario De vez en cuando
Uñas Cada 2-3 semanas Cada 2-3 semanas
Orejas Revisión semanal Revisión semanal
Dientes 2-3 veces por semana 2-3 veces por semana
Arenero Retirar a diario; cambio completo semanal Igual, y revisar el pelo de la zona trasera
Veterinario Revisión anual Revisión anual

Cepillado: el pelo más denso de todas las razas

El British tiene un manto corto pero muy tupido, con mucho subpelo. Al tacto parece un peluche, y precisamente por eso suelta más pelo del que la gente espera, sobre todo en primavera y en otoño, que es cuando muda.

  • Fuera de la muda: un cepillado a la semana con un cepillo de goma o de púas suaves es suficiente.
  • En la muda: unos minutos al día con un rastrillo o un cepillo para subpelo. Retiras el pelo muerto antes de que acabe en el sofá o en su estómago, en forma de bola de pelo.
  • Siempre a favor del pelo y con suavidad: la piel del British es fina debajo de tanto pelo.

Si lo acostumbras de pequeño, el cepillado se convierte en un rato de mimos que el gato espera. En el British Longhair conviene además repasar las zonas donde se forman nudos: detrás de las orejas, las axilas y los «pantalones» de las patas traseras.

Ojos: el cuidado que más se olvida

Al contrario de lo que se suele pensar, en un British es más importante la higiene de los ojos que la del pelo. Sus ojos son grandes y redondos, y es normal que se acumule algo de legaña en el lagrimal. La rutina que seguimos en el criadero, por recomendación de nuestro oftalmólogo veterinario:

  1. Humedece una gasa con agua mineral.
  2. Limpia el ojo desde el lagrimal hacia fuera, con una gasa distinta para cada ojo.
  3. Seca con suavidad con una servilleta de papel.
  4. Aplica una gota de lágrima artificial, de las que venden en la farmacia.

Hecho casi a diario, los ojos se mantienen limpios y se previenen las infecciones. Si ves el ojo rojo, lagrimeo abundante, secreción amarilla o verde, o que lo mantiene entrecerrado, llévalo al veterinario.

El baño: menos de lo que crees

El British Shorthair no necesita baños salvo que se haya ensuciado de verdad o lo indique el veterinario. Su pelo se mantiene limpio solo, y bañarlo a menudo le quita la grasa natural que lo protege.

El British Longhair, en cambio, sí agradece un baño de vez en cuando, sobre todo si el pelo se engrasa o se apelmaza. Si lo bañas:

  • Usa un champú específico para gatos de buena calidad, nunca uno de personas.
  • Agua tibia y aclarado a fondo, varias veces: los restos de champú irritan la piel.
  • Sécalo por completo con secador, a temperatura templada. Con un pelo tan denso, si queda húmedo por dentro puede coger frío o salirle hongos.

Uñas, orejas y dientes

Uñas

Un buen rascador (mejor dos: uno vertical y otro horizontal) mantiene las uñas a raya y protege tus muebles. Aun así, conviene cortar la punta cada 2 o 3 semanas con un cortaúñas para gatos, solo la parte blanca y sin llegar a la zona rosada, que tiene vasos sanguíneos.

Orejas

Revísalas una vez por semana. Si ves cera acumulada, límpiala con una gasa y un limpiador ótico veterinario, solo en la parte visible. Nunca uses bastoncillos dentro del conducto. Mal olor, cera oscura o que se rasque mucho son motivo de visita al veterinario.

Dientes

El sarro es uno de los problemas más frecuentes en gatos adultos. Lo ideal es cepillarle los dientes 2 o 3 veces por semana con pasta para gatos; si no se deja, hay snacks dentales y aditivos para el agua que ayudan. A partir de los 7 u 8 años, que el veterinario le revise la boca en cada visita.

El arenero: limpio, tranquilo y en su sitio

El British es un gato muy limpio y bastante maniático con su arenero. Si no le gusta, buscará otro sitio. Para que no pase:

  • Un arenero por gato, más uno. Con dos gatos, tres areneros.
  • Tamaño generoso: es un gato grande y necesita poder girarse dentro.
  • Arena aglomerante sin perfume, que le resulta más cómoda y permite retirar solo lo sucio.
  • Retira los excrementos a diario y cambia toda la arena una vez por semana, lavando la bandeja con agua y jabón neutro (la lejía y los olores fuertes le echan para atrás).
  • En un sitio tranquilo, lejos de su comida y su agua, y donde no le molesten.

Si un gato que siempre usaba el arenero deja de hacerlo, no es una venganza: puede ser estrés o un problema urinario. Consúltalo con el veterinario.

Alimentación, peso y ejercicio

La alimentación merece su propia guía y la tienes en alimentación del British Shorthair, con tablas de tomas y cantidades por edad. Aquí basta con lo esencial: el British tiende a engordar, así que pesa su ración, ofrécele una toma de comida húmeda para que beba más y juega con él a diario.

No es un gato hiperactivo, pero necesita moverse. Diez o quince minutos de juego al día con una caña o una pelota, un rascador alto al que subir y una ventana para mirar la calle le mantienen en forma y de buen humor. Es la mejor manera de que su carácter tranquilo no se convierta en sedentarismo.

Salud: vacunas, revisiones y las pruebas de la raza

Todos nuestros gatitos se entregan con su cartilla sanitaria al día, pedigrí y pruebas genéticas. A partir de ahí, en casa:

  • Vacunas: completar la pauta de gatito y después los recuerdos que indique tu veterinario.
  • Desparasitación interna y externa de forma periódica, aunque no salga de casa.
  • Revisión anual completa, que a partir de los 8-10 años conviene hacer cada seis meses.
  • Corazón y riñón: las dos enfermedades que más se vigilan en la raza son la miocardiopatía hipertrófica (HCM) y la poliquistosis renal (PKD). Pregunta siempre al criadero por las pruebas de los padres, y comenta con tu veterinario cada cuánto hacer una ecografía de control.

Con estos cuidados, un British Shorthair vive habitualmente entre 12 y 17 años.

Preguntas frecuentes sobre los cuidados del British Shorthair

¿Cada cuánto hay que cepillar a un British Shorthair?

Una vez por semana durante la mayor parte del año, y a diario durante la muda de primavera y otoño. El British Longhair necesita de 2 a 3 cepillados por semana.

¿Hay que bañar a un British Shorthair?

No, salvo que se haya ensuciado o lo indique el veterinario. Su pelo se mantiene limpio solo. Al British Longhair sí le viene bien un baño de vez en cuando, con champú para gatos y secándolo por completo.

¿Cómo se limpian los ojos de un British?

Con una gasa humedecida en agua mineral, desde el lagrimal hacia fuera y una gasa para cada ojo. Después se seca con suavidad y se aplica una gota de lágrima artificial. Lo ideal es hacerlo casi a diario.

¿El British Shorthair suelta mucho pelo?

Suelta bastante, sobre todo en la muda de primavera y otoño, porque tiene mucho subpelo. Con un cepillado semanal, y diario en la muda, se controla casi por completo.

¿Cuántos años vive un British Shorthair?

Entre 12 y 17 años con una buena alimentación, ejercicio y revisiones veterinarias, incluidos los controles de corazón (HCM) y riñón (PKD).

Un gato fácil, con una rutina sencilla

Unos minutos a la semana de cepillado, la limpieza de ojos y un arenero bien cuidado: eso es casi todo lo que pide un British a cambio de quince años de compañía tranquila. Si quieres saber más sobre la raza, visita la página del British Shorthair, o consulta nuestros gatitos disponibles y escríbenos por WhatsApp: te contamos cómo cuidamos a cada gatito en el criadero y cómo seguir en casa.

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